miércoles, 2 de septiembre de 2015

ALIMENTOS TRANSGENICOS





que son los alimentos transgenicos: Los alimentos transgénicos son aquellos que han sido producidos a partir de un organismo modificado mediante ingeniería genética y al que se le han incorporado genes de otro organismo para producir las características deseadas. En la actualidad tienen mayor presencia de alimentos procedentes de plantas transgénicas como el maíz o la soja.

La ingeniería genética o tecnología del ADN recombinante es la ciencia que manipula secuencias de ADN (que normalmente codifican genes) de forma directa, posibilitando su extracción de un taxón biológico dado y su inclusión en otro, así como la modificación o eliminación de estos genes. En esto se diferencia de la mejora clásica, que es la ciencia que introduce fragmentos de ADN (conteniendo como en el caso anterior genes) de forma indirecta, mediante cruces dirigidos. La primera estrategia, de la ingeniería genética, se circunscribe en la disciplina denominada biotecnología vegetal. Cabe destacar que la inserción de grupos de genes y otros procesos pueden realizarse mediante técnicas de biotecnología vegetal que no son consideradas ingeniería genética, como puede ser la fusión de protoplastos.

La mejora de las especies que serán usadas como alimento ha sido un motivo común en la historia de la Humanidad. Entre el 12.000 y 4.000 a. de C. ya se realizaba una mejora por selección artificial de plantas. Tras el descubrimiento de la reproducción sexual en vegetales, se realizó el primer cruzamiento intergenérico (es decir, entre especies de géneros distintos) en 1876. En 1909 se efectuó la primera fusión de protoplastos[cita requerida], y en 1927 se obtuvieron mutantes de mayor productividad mediante irradiación con rayos X de semillas. En 1983 se produjo la primera planta transgénica[cita requerida]. En estas fechas, unos biotecnólogos logran aislar un gen e introducirlo en un genoma de la bacteria Escherichia coli ( E.Coli ). Tres años más tarde, en 1986, Monsanto, empresa multinacional dedicada a la biotecnología, crea la primera planta genéticamente modificada. Se trataba de una planta de tabaco a la que se añadió a su genoma un gen de resistencia para el antibiótico Kanamicina. Finalmente, en 1994 se aprueba la comercialización del primer alimento modificado genéticamente, los tomates Flavr Savr, creados por Calgene, una empresa biotecnóloga.  A estos se les introdujo un gen antisentido con respecto al gen normal de la poligalacturonasa, enzima que induce a la maduración del tomate, de manera que este aguantaría más tiempo maduro y tendría una mayor resistencia. Pero pocos años después, en 1996, este producto tuvo que ser retirado del mercado de productos frescos al presentar consecuencias imprevistas como una piel blanda, un sabor extraño y cambios en su composición. Aun así, estos tomates se usan para la producción de tomates elaborados.



 Los cinco países que producen más del 95 % de los OGM
En el año 2007, los cultivos de transgénicos se extienden en 114,3 millones de hectáreas de 23 países, de los cuales 12 son países en vías de desarrollo.4 En el año 2006 en Estados Unidos el 89% de plantaciones de soja lo eran de variedades transgénicas, así como el 83% del algodón y el 61% del maíz.

Ciruela transgénica.
Los caracteres introducidos mediante ingeniería genética en especies destinadas a la producción de alimentos comestibles buscan el incremento de la productividad (por ejemplo, mediante una resistencia mejorada a las plagas) así como la introducción de características de calidad nuevas. Debido al mayor desarrollo de la manipulación genética en especies vegetales, todos los alimentos transgénicos corresponden a derivados de plantas. Por ejemplo, un carácter empleado con frecuencia es la resistencia a herbicidas, puesto que de este modo es posible emplearlos afectando sólo a la flora ajena al cultivo. Cabe destacar que el empleo de variedades modificadas y resistentes a herbicidas ha disminuido la contaminación debido a estos productos en acuíferos y suelo,6 si bien es cierto que no se requeriría el uso de estos herbicidas tan nocivos por su alto contenido en glifosato (GLY) y amonio glifosinado (GLU)7 si no se plantaran estas variedades, diseñadas exclusivamente para resistir a dichos compuestos.
Las plagas de insectos son uno de los elementos más devastadores en agricultura.8 Por esta razón, la introducción de genes que provocan el desarrollo de resistentes a uno o varios órdenes de insectos ha sido un elemento común a muchas de las variedades patentadas. Las ventajas de este método suponen un menor uso de insecticidas en los campos sembrados con estas variedades,9 lo que redunda en un menor impacto en el ecosistema que alberga al cultivo y por la salud de los trabajadores que manipulan los fitosanitarios.10

Uno de los factores que suelen mencionarse respecto a la prohibición de cultivos transgénicos es la imposibilidad de la coexistencia entre los cultivos convencionales y los genéticamente modificados, debido a la entrecruza del polen llevada a cabo por el viento o los insectos polinizadores. Sin embargo, el gobierno de Cataluña demostró que con el aislamiento de los cultivos, estableciendo una distancia de 30 metros entre uno y otro, así como un retraso de 11 días en las fechas de siembra, se ha logrado en España la existencia simultánea de las dos alternativas en el cultivo de maíz.

La FAO Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura estima que por efecto del cambio climático, para el 2050 el decremento en la productividad agrícola será del 9 al 12% de las cosechas.
El uso de especies transgénicas en la agricultura no sólo aumenta la productividad promedio al minimizar las plagas de insectos y maleza, sino que también hace un uso más racional de los agroquímicos, reduciendo los costos económicos, sanitarios y ambientales asociados. Los cultivos transgénicos también presentan mayor resistencia a climas adversos y crecen en tierra seca y salina, lo cual podría representar una solución al problema de reducción en las cosechas.

Gregory Jaffe, director de biotecnología en el Centro para la Ciencia en el Interés Público asegura que: “Los cultivos transgénicos actuales son seguros para comer y su plantación no entraña riesgos para el entorno”.
Se han aprobado más de cien cultivos transgénicos para consumo tanto humano como animal en un lapso de 15 años, y de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, son tan seguros como los convencionales.
Recientemente se están desarrollando los primeros transgénicos animales. El primero en ser aprobado para el consumo humano en Estados Unidos fue un salmón AquaBounty (2010), que era capaz de crecer en la mitad de tiempo y durante el invierno gracias al gen de la hormona de crecimiento de otra especie de salmón y al gen "anticongelante" de otra especie de pez.
Por otro lado, la práctica de modificar genéticamente las especies para uso del hombre, acompaña a la humanidad desde sus orígenes (ver domesticación), por lo que los sectores a favor de la biotecnología esgrimen estudios científicos para sustentar sus posturas, y acusan a los sectores anti-transgénicos de ocultar o ignorar hechos frente al público.

Por su parte, los científicos resaltan que el peligro para la salud se ha estudiado pormenorizadamente en todos y cada uno de este tipo de productos que hasta la fecha han obtenido el permiso de comercialización y que sin duda, son los que han pasado por un mayor número de controles.
La Organización para la Agricultura y la Alimentación (FAO por sus siglas en inglés) por su parte indica con respecto a los transgénicos cuya finalidad es la alimentación:

Hasta la fecha, los países en los que se han introducido cultivos transgénicos en los campos no han observado daños notables para la salud o el medio ambiente. Además, los granjeros usan menos pesticidas o pesticidas menos tóxicos, reduciendo así la contaminación de los suministros de agua y los daños sobre la salud de los trabajadores, permitiendo también la vuelta a los campos de los insectos benéficos. Algunas de las preocupaciones relacionadas con el flujo de genes y la resistencia de plagas se han abordado gracias a nuevas técnicas de ingeniería genética.


Sin embargo, que no se hayan observado efectos negativos no significa que no puedan suceder. Los científicos piden una prudente valoración caso a caso de cada producto o proceso antes de su difusión, para afrontar las preocupaciones legítimas de seguridad. 

















https://es.wikipedia.org/wiki/Alimento_transg%C3%A9nico 


tipos de alimentos transgenicos:

Papas transgénicas: en este caso la enzima del almidón es invalidada ya que es introducida una copia antagónica al gen que la anula. Para poder producir papas transgénicas es necesario generar las condiciones necesarias, ya que resulta muy complejo. Actualmente no pueden ser encontradas en el mercado.




















Trigo transgénico: este tipo de trigo resulta mucho más resistente ante los insectos, plagas y sequías. Sin embargo es importante resaltar que actualmente se detectan más casos de gente que resulta intolerante al trigo, los celíacos, y se cree que existe una relación directa con las modificaciones genéticas que se realiza sobre estas plantas.
















Carnes transgénicas: hace más de veinte año que los animales son modificados, esto incluye cerdos, vacas, aves y peces. Las modificaciones tienen como finalidad de incrementar el peso  y tamaño de los animales y además acelerar el tiempo de su desarrollo.
















Tomates transgénicos: estos tomates se diferencian de los comunes por que el tiempo en el que se descomponen una vez cosechados es mucho mayor. Para ello una de sus enzimas debe ser inhibida genéticamente gracias a su gen opuesto. Para ello el mismo debe ser introducido en el genoma de la tomatera. Hoy en día estos tipos de tomates intentan ser reinsertados en el mercado ya que habían sido apartados por ciertas dificultades a la hora de comercializarlos.
















Café transgénico: el café suele ser modificado con el objetivo de aumentar la producción, mayor resistencia a los insectos, disminuir los niveles de cafeína y potenciar su aroma.














Arroz transgénico: para modificar genéticamente al arroz se le introducen tres genes nuevos, uno de una bacteria y dos provenientes de los narcisos. El resultado obtenido son una mayor presencia de vitamina A.



















Uvas transgénicas: estas frutas suelen ser modificadas para aumentar su resistencia y eliminar las semillas que producen.


















Maíz transgénico: en este caso los nuevos genes son insertados en el genoma de la planta. Gracias a las modificaciones que recibe resulta más resistente a insectos, herbicidas y a los glifosatos. Los granos de maíz que son producidos gracias  a las transformaciones genéticas se caracterizan por su color anaranjado y suelen ser muy brillantes.














Soja transgénica: los cambios se realizan a partir de genes extraídos de los herbicidas de bacterias y se introducen en las semillas de la soja.  Cuando la misma es modificada resulta más resistente a ciertos herbicidas y a los glifosatos.
















http://ejemplosde.org/alimentos/ejemplos-de-alimentos-transgenicos/






miércoles, 19 de agosto de 2015

HISTORIA DE LA AGRICULTURA





QUE ES LA AGRICULTURA?

La agricultura  es el conjunto de técnicas y conocimientos para cultivar la tierra y la parte del sector primario que se dedica a ello. En ella se engloban los diferentes trabajos de tratamiento del suelo y los cultivos de vegetales. Comprende todo un conjunto de acciones humanas que transforma el medio ambiente natural.

Las actividades relacionadas son las que integran el llamado sector agrícola. Todas las actividades económicas que abarca dicho sector tienen su fundamento en la explotación de los recursos que la tierra origina, favorecida por la acción del hombre: alimentos vegetales como cereales, frutas, hortalizas, pastos cultivados y forrajes; fibras utilizadas por la industria textil; cultivos energéticos etc.







https://es.wikipedia.org/wiki/Agricultura 





Historia de la agricultura



El nacimiento de la agricultura fue tan importante que cambió la historia. ¿Por qué?


Esto ocurrió hace más de diez mil años, y no fue en un solo lugar, la agricultura se desarrolló de manera independiente en varios puntos del planeta: en Mesopotamia y Egipto, donde se cultivó trigo y cebada; en Meso-américa,  con el maíz y el este de Asia, con el arroz.

En esta época nació el comercio, ya que lo que sobraba de las cosechas se intercambiaba por otros productos. A partir del comercio también inició la división del trabajo, es decir, que las personas se fueron especializando en sus actividades.

Poco a poco, la población fue en aumento y cada día se requerían de más y más variados alimentos.

La agricultura también hizo que la ciencia y la tecnología avanzaran. Por ejemplo, durante los primeros años el hombre utilizó a animales y utensilios hechos con madera y piedras para trabajar el campo. Poco a poco se fueron creando herramientas más modernas y poderosas, como los tractores.

http://www.siap.gob.mx/siaprendes/contenidos/2/01-agricultura/contexto-1.html




https://youtu.be/c_Wy6km3iDI



Agricultura, arte, ciencia e industria que se ocupa de la explotación de plantas y animales para el uso humano. En sentido amplio, la agricultura incluye el cultivo del suelo, el desarrollo y recogida de las cosechas, la cría y desarrollo de ganado, la explotación de la leche y la silvicultura .

Las agriculturas regionales y nacionales se abordan con mayor detalle en los artículos individuales dedicados a los diferentes continentes y países.

La agricultura moderna depende en gran medida de la ingeniería, la tecnología y las ciencias biológicas y físicas. El riego, el drenaje, la conservación y la canalización, campos todos importantes para garantizar el éxito en la agricultura, requieren los conocimientos especializados de los ingenieros agrícolas.

La química agrícola se ocupa de otros problemas vitales para la agricultura, tales como el empleo de fertilizantes, insecticidas y fungicidas, la estructura del suelo, el análisis de los productos agrícolas y las necesidades nutricionales de los animales de granja.

La mejora vegetal y la genética representan una contribución incalculable en la productividad agrícola. La genética, además, ha introducido una base científica en la cría de animales. Los cultivos hidropónicos, un método en el que las plantas prosperan sin tierra gracias a soluciones de nutrientes químicos, pueden resolver otros problemas agrícolas adicionales.

El empaquetado, procesamiento y comercialización son actividades íntimamente relacionadas y también influenciadas por el desarrollo de la ciencia. Los métodos de congelación rápida y deshidratación han ampliado los mercados de los productos agrícolas .La mecanización, la característica más destacada de la agricultura de finales del siglo XIX y del siglo XX ha aliviado mucho el agotador trabajo del agricultor. Aún más significativo: la mecanización ha multiplicado la eficiencia y productividad de las explotaciones agrícolas.

Aviones y helicópteros se emplean en la agricultura con finalidades tales como la siembra, el transporte de productos perecederos y la lucha contra los incendios forestales, así como para fumigar las cosechas para controlar las plagas de insectos y las enfermedades. Los aparatos de radio y televisión transmiten datos meteorológicos vitales, así como otras informaciones de interés para los agricultores.

La agricultura mundial

A lo largo de los 10.000 años transcurridos desde el desarrollo de la agricultura, los pueblos de todo el mundo han descubierto el valor alimenticio de plantas y animales salvajes, domesticándolos y criándolos. Los más importantes son los cereales, como el trigo, el arroz, el maíz y el centeno; la caña de azúcar y la remolacha azucarera; los animales de carne, como las ovejas, las vacas, las cabras y los cerdos; las aves, como los pollos, los patos y los pavos; y productos como la leche, el queso, los frutos secos y los aceites. La fruta, las verduras y las aceitunas son también importantes fuentes de alimentos para el ser humano. Los granos para pienso de animales incluyen la soja, el maíz forrajero y el sorgo. Los artículos independientes sobre plantas y animales en concreto contienen información adicional.

También se obtienen ingresos de cultivos no alimentarios como el caucho, las plantas de las que se obtienen fibras, el tabaco y las semillas oleaginosas empleadas en compuestos químicos sintéticos, así como de la cría de animales para la obtención de pieles.

Las condiciones que determinarán el tipo de explotación incluyen el clima, el suministro de agua y el terreno.

Casi el 50% de la población del mundo se dedica a la agricultura. La distribución, a finales de la década de 1980, variaba desde un 64% de la población activa en África hasta un 4% en Estados Unidos y Canadá. En Asia, la cifra era de un 61%; en América del Sur, un 24%; en Europa del Este y la antigua Unión Soviética (URSS), el 15%, y el 7% en Europa Occidental.

El tamaño de las explotaciones varía enormemente de una región a otra. Por ejemplo, a finales de la década de 1980, su tamaño medio en Canadá era de unas 230 hectáreas (ha) por granja, mientras que la media en Filipinas era algo inferior a 3,6 ha, y en Indonesia, de menos de 1,2 hectáreas.

El tamaño depende también del propósito de la explotación. Las explotaciones comerciales, cuyo propósito es hacer dinero, suelen emplear grandes superficies de terreno. Los latifundios de Latinoamérica son propiedades de gran extensión, privadas, explotadas por mano de obra arrendataria y caracterizadas por una ineficaz utilización de los recursos disponibles. En algunas áreas de Latinoamérica llegan a alcanzar miles y hasta decenas de miles de hectáreas. Los monocultivos producen té, caucho y cacao. La eficiencia de las plantaciones de trigo se optimiza cuando abarcan algunos miles de hectáreas y pueden ser trabajadas por equipos agrícolas y máquinas. Las granjas de ganado ovino australianas y otras granjas de cría de ganado deben ser igualmente extensas para proveer de pastos a miles de animales. Las explotaciones agrícolas de las comunas chinas, las cooperativas gestionadas por comunidades peruanas o los ejidos mexicanos son otros ejemplos de unidades agrícolas que han de ser amplias, como lo eran las granjas colectivas propiedad de empleados del estado, que eran los encargados de trabajarlas, en la desaparecida URSS.

Las explotaciones individuales de subsistencia y las pequeñas explotaciones mixtas unifamiliares van decreciendo en número en los países desarrollados, pero siguen siendo numerosas en los países en vías de desarrollo de África y Asia. Los ganaderos nómadas recorren el África subsahariana, Afganistán y Laponia; y el pastoreo sigue siendo una parte importante de la agricultura en áreas como Mongolia.

Buena parte de las divisas ingresadas por un país puede depender de una única mercancía; por ejemplo, Sri Lanka depende del té, Dinamarca está especializada en productos lácteos, Australia en la producción de lana, y Nueva Zelanda y Argentina en productos cárnicos.

La importancia de un determinado país como exportador de productos agrícolas depende de muchas variables. Entre ellas está la posibilidad de que no esté suficientemente desarrollado en el ámbito industrial para producir mercancías elaboradas en cantidad suficiente o que carezca de la necesaria sofisticación tecnológica. Este tipo de exportadores agrícolas incluye a Ghana, que exporta cacao y a Myanmar (Birmania) que exporta arroz. Por otra parte, un país muy desarrollado puede producir excedentes que su población no necesita; es el caso de Estados Unidos, Canadá y algunos países de Europa occidental.

Dado que las naciones dependen de la agricultura no sólo para alimentarse, sino para obtener ingresos y también materias primas para la industria, el comercio agrícola es una preocupación constante, regulada por acuerdos internacionales como el Acuerdo General sobre Aranceles y Comercio (GATT), el Mercosur y por grupos con intereses comerciales comunes como la Unión Europea.


http://www.alipso.com/monografias/agricultura/



Agricultura: primeras civilizaciones e Imperio romano

Con el final del neolítico y la introducción de los metales, prácticamente llegó a su fin la era de las innovaciones en la agricultura. El siguiente periodo histórico, conocido a través de información escrita y dibujada, incluyendo la Biblia, los registros y monumentos de Oriente Próximo y escritos chinos, griegos y romanos, estuvo dedicado a las mejoras de las técnicas ya existentes. Existen una serie de hitos que sirven para trazar un boceto del desarrollo en el ámbito mundial de la agricultura en esta era, que abarcan, a grandes rasgos, desde 2500 a.C. hasta 500 d.C. Algunas plantas empezaron a adquirir importancia. Las uvas y el vino se mencionan en registros egipcios ya alrededor del 2900 a.C., y el comercio de aceite de oliva estaba ya generalizado en el área del Mediterráneo en el primer milenio a.C. El centeno y la avena se cultivaban en el norte de Europa hacia el año 1000 a.C. En América, el maíz fue el cereal más difundido.

Muchas verduras y frutas, incluyendo cebollas, melones y pepinos, se cultivaban en el tercer milenio a.C. en Ur. Los dátiles e higos eran una importante fuente de azúcar en Oriente Próximo, y en el área del Mediterráneo se cultivaban la manzana, la granada, el melocotón y la mora. El algodón se cosechó e hiló en India hacia el año 2000 a.C., y el lino y la seda se empleaban mucho en China durante el segundo milenio. En Asia central y las estepas rusas se fabricaba fieltro a partir de lana de ovejas.

El caballo, introducido en Egipto alrededor del 1600 a.C., era ya conocido en Mesopotamia y Asia Menor. El carro de bueyes de cuatro ruedas para trabajos agrícolas y los carruajes de dos caballos eran familiares en el norte de India en el segundo milenio a.C.

El perfeccionamiento de las herramientas y el equipamiento fue de especial importancia. Las herramientas de metal eran más duraderas y eficaces, y el cultivo se vio impulsado gracias a la ayuda de útiles como el arado tirado por bueyes equipado con una reja metálica, descubierto en el siglo X a.C. en Palestina. En Mesopotamia, en el tercer milenio a.C. se añadió un dispositivo en forma de embudo al arado con el fin de plantar las semillas, y en China se emplearon también otras formas primitivas de sembradora. La trilla se realizaba con ayuda de animales en Palestina y Mesopotamia, aunque la recogida, el empaquetado y el tamizado seguían siendo manuales. Egipto conservó la siembra manual durante este periodo, tanto en pequeñas explotaciones como en grandes propiedades.

Mejoraron los métodos de almacenamiento del aceite y el grano. Los graneros, cisternas secas, silos y recipientes de uno u otro tipo empleados para almacenar grano, sustentaban a las poblaciones de las ciudades. De hecho, sin un abastecimiento adecuado y sin el comercio de alimentos y productos no alimentarios, las civilizaciones avanzadas de Mesopotamia, el norte de India, Egipto y Roma no hubieran sido posibles.

Los sistemas de irrigación usados en China, Egipto y Oriente Próximo eran muy elaborados, y permitieron explotar una mayor superficie de tierra. En Sumer, el trabajo forzado de los campesinos y la burocracia creada para planificar y supervisar los trabajos de irrigación, probablemente fueran básicos para el desarrollo de las ciudades estado de Sumer. Los molinos de viento y de agua, desarrollados a finales del periodo romano aumentaron el control sobre las múltiples incertidumbres climáticas. La introducción de fertilizantes, en su mayor parte estiércol de animales, y la rotación de cultivos dejando tierras en barbecho hicieron más productiva la agricultura.

Las explotaciones mixtas y la cría de animales florecían en las islas Británicas y en Europa continental; llegaron hasta Escandinavia a comienzos de este periodo histórico, donde mostraron un modelo que persistiría durante los siguientes 3.000 años. La caza y la pesca, dependiendo de las regiones, complementaban los alimentos cultivados por los agricultores.

Poco después del gobierno de Julio César, el historiador romano Publio Cornelio Tácito describía a los germanos como una sociedad tribal de guerreros campesinos libres, que cultivaban sus propias tierras o las abandonaban para ir a la guerra. Unos 500 años más tarde, la aldea europea típica consistía en un núcleo de casas rodeado de campos cultivados de forma tosca y compuestos por explotaciones privadas; los valles, bosques y tierras sin aprovechar eran empleados por toda la comunidad. Los bueyes y el arado pasaban de un campo a otro, y la cosecha era un esfuerzo cooperativo.

Al parecer, Roma comenzó como una sociedad rural de agricultores independientes. En el primer milenio a.C., tras el establecimiento de la ciudad, la agricultura emprendió un desarrollo capitalista que alcanzó su apogeo en la era cristiana. Las grandes propiedades que abastecían a las ciudades del Imperio estaban en manos de propietarios ausentes y eran explotadas por mano de obra esclava bajo la supervisión de capataces contratados. Al ir disminuyendo el número de esclavos, en general cautivos de guerra, iban siendo reemplazados por trabajadores en régimen de arrendamiento. La villa romana típica de la era cristiana se aproximaba al sistema feudal de organización; los esclavos y los arrendatarios manumitidos se veían obligados a trabajar con arreglo a un horario, y los arrendatarios pagaban una proporción fija de la producción al propietario. Ya en el siglo IV d.C., la figura del siervo estaba firmemente establecida, y el arrendatario estaba vinculado a la tierra.

La agricultura feudal
En Europa, el periodo feudal comenzó poco después de la caída del Imperio romano, y alcanzó su cumbre hacia el año 1100 d.C. Este periodo fue también testigo del desarrollo del Imperio bizantino y del poder de los musulmanes en Oriente Próximo y el sur de Europa. España, Italia y el sur de Francia se vieron afectadas por los acontecimientos de fuera de Europa continental.

Durante el periodo de dominio árabe en Egipto y España, la irrigación se extendió a tierras que antes eran improductivas o estériles. En Egipto, la producción de grano era suficiente para permitir al país vender trigo en el mercado internacional. En España, se plantaron viñedos en terrenos en pendiente, y el agua para la irrigación se traía desde las montañas hasta los llanos. En alguna áreas de dominación islámica se cultivaban naranjas, limones y albaricoques.

Se producía arroz, caña de azúcar, algodón y verduras como las alcachofas y las espinacas, además de azafrán, una especia típicamente española. Se crió el gusano de seda, así como su fuente de alimento, el árbol de la morera.

Ya en el siglo XII la agricultura de Oriente Próximo se había estancado, y Mesopotamia, por ejemplo, retrocedió hasta niveles de subsistencia al ser destruidos sus sistemas de irrigación por los mongoles. Las Cruzadas aumentaron el contacto de los europeos con los países islámicos y familiarizaron a Europa occidental con los cítricos y los tejidos de algodón.

La estructura agrícola distaba de ser uniforme. En Escandinavia y Alemania oriental perduraban las pequeñas granjas y aldeas de épocas anteriores. En las zonas montañosas y los pantanos de la Europa eslava el sistema señorial no podía florecer. La cría de animales y el cultivo de aceituna y uva se encontraban normalmente fuera de este sistema.

Una explotación feudal requería, a grandes rasgos, de 350 a 800 ha de suelo arable y una cantidad equivalente de otras tierras, como humedales, zonas de bosque y pastizales. Se trataba de una comunidad típicamente autosuficiente. En ella se alzaba la mansión del señor del feudo, un militar o vasallo de la iglesia de alto rango, al que a veces se le otorgaba el título de lord, o de su administrador. A menudo, el feudo podía constituir la totalidad de una parroquia por lo que incluía una iglesia. En la propiedad podían existir una o más aldeas, y sus habitantes eran los trabajadores de hecho. Bajo la dirección de un capataz o supervisor, cultivaban la tierra, criaban los animales de carne y de carga y pagaban impuestos en forma de servicios, bien como mano de obra forzosa en las tierras de su señor y otras propiedades o en forma de servicio militar obligatorio.

Un feudo de grandes dimensiones contaba con un molino para moler el grano, un horno para hornear el pan, un estanque de peces, huertos, tal vez una prensa para el vino o el aceite, y jardines de hierbas aromáticas y hortalizas. Tenían también abejas para obtener miel.

Con la lana de las ovejas criadas en la propiedad se fabricaba la ropa. La lana era hilada para obtener hilazas, con las que elaborar tejidos y finalmente prendas de vestir. Asimismo, era posible conseguir telas a partir del lino, que se cultivaba con este fin y para la extracción de aceite.

Los alimentos que se servían en una propiedad feudal variaban dependiendo de la estación y de la valía como cazador de su señor. La caza para procurarse carne era, de hecho, la principal tarea no militar del dueño de la casa y de sus asistentes militares. Los residentes en el castillo podían comer pato, faisán, paloma, ganso, gallina y perdices; pescado, cerdo, carne de vacuno, y carnero, además de coles, nabos, zanahorias, alubias y guisantes. También se servían pan, queso, mantequilla, cerveza, vino y manzanas. En la Europa meridional a veces se consumían aceitunas y aceite de oliva, a menudo en sustitución de la mantequilla.

El cuero procedía de las vacas de la propiedad. Las bestias de carga eran caballos y bueyes; al irse criando variedades más pesadas de caballos, y desarrollarse un nuevo tipo de arreos, éstos adquirieron mayor importancia. El herrero, el fabricante de ruedas y el carpintero se encargaban de la fabricación y mantenimiento de las toscas herramientas agrícolas.

El cultivo estaba organizado de forma rígida. Las tierras arables se dividían en tres partes: una se sembraba en otoño con trigo o centeno; la segunda en primavera con cebada, centeno, avena, alubias o guisantes; y la tercera se dejaba en barbecho, es decir, sin sembrar. Los campos se dividían en bandas distribuidas por las tres divisiones, y sin setos o verjas para separar una banda de otra. A cada campesino varón que fuera cabeza de familia se le asignaban unas 30 de estas bandas. Con la ayuda de su familia y un tiro de bueyes, trabajaba a las órdenes de los capataces del señor feudal. Cuando trabajaba en sus propios campos, si es que los tenía, lo hacía ateniéndose a las costumbres de la aldea, que probablemente eran tan rígidas como las de cualquier capataz.

Hacia el siglo VIII se introdujo un ciclo cuatrienal de tierras en barbecho. La rutina anual en 400 ha consistía en arar 100 ha en otoño y 100 ha en primavera, dejando 200 ha en barbecho que se araban en junio. Estos tres periodos que abarcaban todo el año, permitían recoger dos cosechas en un total de 200 ha, dependiendo del clima. Como norma general se uncían diez o más bueyes, no mayores que los novillos de hoy en día, al arado, que a menudo era poco más que un tronco ahorquillado. A la hora de la cosecha, todos los campesinos, incluyendo mujeres y niños, debían trabajar en los campos. Tras la recogida se daba suelta a los animales de la comunidad en los campos para que pastaran.

Algunos feudos empleaban un sistema de franjas o bandas, con una superficie de unas 0,4 ha, que medían unos 200 m de largo por 1,2 a 5 m de ancho. Las del señor de la propiedad tenían unas dimensiones similares a las de los campesinos, y estaban distribuidas por terrenos buenos y malos. El sacerdote de la parroquia podía tener tierras separadas de las de la comunidad o franjas en las que trabajaba él mismo o eran atendidas por los campesinos.

En todos los sistemas feudales, los campos y las necesidades del señor eran lo primero, pero solían dejarse libres cerca de tres días a la semana para que los campesinos trabajaran en sus franjas y huertos familiares. La madera y la turba para combustible se recogían en terrenos comunales y los animales pastaban en las vegas de la aldea. Cuando había excedentes de grano, pieles y lana, se enviaban al mercado para su venta.

Hacia el año 1300 empezó a hacerse patente la tendencia a cercar las tierras comunales y la cría de ovejas para aprovechar la lana. La aparición de la industria textil hizo que la cría de ovejas resultara más rentable en Inglaterra, Flandes, Champagne, Toscana, Lombardía y la región de Augsburgo en Alemania. Al mismo tiempo, las áreas que rodeaban las ciudades medievales empezaron a especializarse en productos hortícolas y lácteos. El feudalismo independiente se vio también afectado por las guerras de los siglos XIV y XV en Europa, y por las grandes epidemias de peste del siglo XIV. Aldeas enteras quedaron borradas del mapa, y muchas tierras arables fueron abandonadas. Los campesinos supervivientes empezaron a expresar su descontento y a intentar mejorar sus condiciones de vida.

Con la disminución de la mano de obra, sólo se conservaron para el cultivo las mejores tierras y, en el sur de Italia, por ejemplo, el riego contribuyó a aumentar la producción de los suelos más fértiles. El énfasis en la producción de grano fue reemplazado por la diversificación y comenzó la producción de mercancías que requerían mayores cuidados, como vino, aceite, queso, mantequilla y verduras.

En América, la base material de las grandes civilizaciones era principalmente la agricultura. Una inmensa variedad de plantas cultivadas satisfacían las necesidades alimenticias y proporcionaban materia prima para las artesanías. Casi todas las regiones cultivaban un número de plantas que como el maíz, el frijol, la papa o patata se adaptaban a las distintas condiciones ambientales. Aparte de la calabaza, antes mencionada, los americanos plantaban jitomate (tomate), miltomate, huanlizontli y hierbas como el epazote. Había también una gran variedad de frutales: aguacate, chirimoya, mamey, zapote, capulín, guayaba, etc. El maguey  y el nopal, característicos de Mesoamérica se cultivaban en sus diversas variedades, no sólo como alimento sino que utilizaban la fibra para fabricar telas de vestir. En las tierras templadas, el cultivo del algodón era uno de los más destacados.

La agricultura científica

Al llegar el siglo XVI, la población europea iba en aumento, y la producción agrícola entró de nuevo en una fase de expansión.

Allí y en otras áreas, la naturaleza de la agricultura habría de cambiar mucho en los siglos venideros. Había varias razones para ello. Europa había quedado aislada de Asia y Oriente Próximo por la extensión del poderío turco. Se estaban poniendo en práctica nuevas teorías económicas, que afectaban directamente a la agricultura. Además, las guerras continuadas entre Inglaterra y Francia, en el seno de ambos países y en Alemania consumían capital y recursos humanos.

Se inició un nuevo periodo de exploraciones y colonización para intentar soslayar el control por parte de Turquía del comercio de especias, para dar un hogar a los refugiados religiosos, y para obtener recursos para unas naciones europeas que estaban convencidas de que la única riqueza eran los metales preciosos.

El descubrimiento de América favoreció el hallazgo de especies vegetales y animales hasta entonces desconocidas en Europa. La agricultura colonial comenzó no sólo para proveer de alimentos a los colonizadores, sino también para producir cosechas comerciales y suministrar alimentos a la metrópolis. Esto representaba el cultivo de productos como el azúcar, el algodón, el tabaco, la papa o patata, el tomate y el té, así como la producción de productos animales tales como lana y pieles. De los siglos XV al XIX el comercio de esclavos se encargó de aportar la mano de obra necesaria. Los esclavos procedentes de África, por ejemplo, trabajaban en el Caribe en plantaciones de azúcar, y en Norteamérica en plantaciones de índigo y algodón. La primera sociedad colonial se sustentó en la explotación de la mano de obra indígena, entonces abundante, asegurada por la esclavitud y la encomienda, que transformó la estructura social del mundo indígena. Los prisioneros procedentes de Europa, sobre todo de las cárceles inglesas, aportaron tanto mano de obra cualificada como no cualificada en muchas colonias americanas. En última instancia, no obstante, tanto la esclavitud como la servidumbre fueron erradicadas en el siglo XIX.

Cuando fueron descubiertos por los conquistadores españoles, las civilizaciones más avanzadas del Nuevo Mundo disfrutaban de economías agrícolas desarrolladas, pero carecían de animales de tiro y desconocían la rueda. Los clanes y otros grupos consanguíneos, o de tribus dominantes que habían creado sofisticados sistemas de gobierno, poseían la tierra, a la que no tenían acceso como propietarios los particulares o las familias individuales. En el siglo XVI habían desaparecido ya varias civilizaciones en Centroamérica y Sudamérica. Las que conocieron los españoles fueron las de los aztecas, los incas y los mayas.

La revolución científica producto del renacimiento y el Siglo de las Luces en Europa favoreció la experimentación en la agricultura así como en otros campos. La experimentación y el error en el cultivo de plantas condujo a la mejora de las cosechas, y se desarrollaron algunas variedades nuevas de ganado vacuno y ovino. Especialmente notable fue la vaca Guernsey, que incluso hoy sigue siendo una especie apreciable como productora de leche. El proceso de parcelación (enclosura) se aceleró enormemente en el siglo XVIII, y los propietarios de tierras pudieron determinar la disposición de tierras y pastizales, anteriormente sometidos al uso común. La rotación de los cultivos, alternando las legumbres con el grano, fue practicada con más entusiasmo al desaparecer el sistema de franjas heredado del periodo feudal. En Inglaterra, donde la agricultura científica era especialmente eficaz, la enclosura produjo una reorganización fundamental de la propiedad de la tierra. Desde 1660 en adelante, los propietarios de las mayores superficies habían empezado a incrementar el tamaño de sus posesiones, a menudo a expensas de pequeños agricultores independientes. Cuando llegó la era victoriana, el modelo agrícola se basaba en la relación entre el terrateniente, dependiente de las rentas; el agricultor, que producía las cosechas; y los jornaleros sin tierras. El drenaje hizo cultivables más tierras y, con la Revolución Industrial, surgió la maquinaria agrícola.

No es posible fijar con claridad una década o una serie de acontecimientos como comienzo de la revolución agrícola a través de la tecnología. Entre los adelantos más importantes están la crianza selectiva de ganado, iniciada a comienzos de 1700, y la dispersión de caliza en las tierras de cultivo a finales de ese mismo siglo. Las mejoras mecánicas del arado tradicional comenzaron a mediados del siglo XVII con la fijación de pequeñas puntas de hierro a la madera mediante tiras de cuero. En 1797, Charles Newbold, un herrero de Burlington, Nueva Jersey, introdujo el arado de reja de hierro fundido. La reja voltea la tierra y la empuja a un lado; este tipo de arado sigue siendo hoy el más utilizado. John Deere, otro herrero estadounidense, mejoró aún más el arado en la década de 1830 y lo fabricó en acero. Otros inventos notables incluyen la sembradora del agrónomo inglés Jethro Tull, desarrollada a comienzos del siglo XVIII y progresivamente mejorada durante más de un siglo; la segadora del norteamericano Cyrus McCormick, creada en 1831; y multitud de trilladoras, cultivadoras, cortadoras de grano y hierba, rastrilladoras y desgranadoras de maíz. A finales del siglo XIX, se empleaba a menudo el vapor para reemplazar la energía animal en el arrastre de arados y en el accionamiento de máquinas trilladoras.

La demanda de alimentos para los trabajadores urbanos y de materias primas para la industria produjo una reestructuración del comercio mundial. Ciencia y tecnología desarrolladas con fines industriales fueron aplicadas a la agricultura, dando lugar finalmente al nacimiento de la industria agrícola de mediados del siglo XX.

En los siglos XVII y XVIII se efectuaron los primeros intentos sistemáticos por estudiar y controlar las plagas. En épocas anteriores a éstas la recogida manual y las fumigaciones eran los métodos habituales para el control de plagas. En el siglo XIX se desarrollaron varios tipos de venenos para su empleo en forma de fumigaciones; también se usaron medios biológicos de control como los insectos depredadores. Se cultivaron variedades resistentes de plantas; esto último tuvo especial éxito en los viñedos europeos, en los que se injertaron tallos europeos no resistentes en cepas radiculares americanas que sí lo eran para luchar contra el áfido filoxera tras su introducción accidental en Francia.

Los avances en el transporte afectaron también a la agricultura. Las carreteras, canales y ferrocarriles permitieron a los agricultores obtener los suministros necesarios y comercializar sus productos en un mercado más amplio. Los alimentos podían protegerse durante el transporte y era posible trasladarlos a menor coste gracias a los trenes, los barcos y la refrigeración, avances producidos a finales del siglo XIX y principios del XX. El uso eficaz de estos adelantos llevó a una creciente especialización y, en ocasiones, a cambios en la localización de los proveedores agrícolas. En el último cuarto del siglo XIX, por ejemplo, los proveedores de grano australianos y norteamericanos desplazaron a los europeos en el mercado del viejo continente. Cuando la producción de grano dejaba de ser rentable para los agricultores europeos, o un área era urbanizada, se potenciaban las industrias lácteas, la producción de queso y otros productos.

El paso hacia un incremento en la producción en el periodo posterior a la II Guerra Mundial fue el resultado de una nueva explosión demográfica. La necesidad de más alimentos fue paliada en parte por la llamada revolución verde, que implicó el cultivo selectivo de cosechas tradicionales en busca de mayores rendimientos, nuevos híbridos, y métodos de cultivo intensivo adaptados a los climas y condiciones culturales de países densamente poblados como India. La crisis mundial del petróleo a mediados de la década de 1970, no obstante, redujo el abastecimiento de fertilizantes nitrogenados necesarios para el éxito de las nuevas variedades. Simultáneamente, un clima errático y desastres naturales como la sequía y las inundaciones redujeron las cosechas en todo el mundo. Parecía inminente el hambre en el subcontinente indio, y la hambruna se generalizó en muchas partes de África al sur del Sahara. La situación económica, en especial la inflación descontrolada, amenazaban por igual al productor y al consumidor de alimentos. Estos problemas se convirtieron en los factores determinantes del cambio y el desarrollo agrícolas.








miércoles, 20 de mayo de 2015

Neumática

QUE ES LA NEUMÁTICA?:









http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/4/41/Table_of_Pneumaticks%2C_Cyclopaedia%2C_Volume_2.jpg


Mandos neumáticos:
Los mandos neumáticos están constituidos por elementos de señalización, elementos de mando y un aporte de trabajo. Los elementos de señalización y mando modulan las fases de trabajo de los elementos de trabajo y se denominan válvulas. Los sistemas neumáticos e hidráulicos están constituidos por:

Elementos de información.
Elementos de trabajo.
Elementos artísticos.
Para el tratamiento de la información de mando es preciso emplear aparatos que controlen y dirijan el fluido de forma preestablecida, lo que obliga a disponer de una serie de elementos que efectúen las funciones deseadas relativas al control y dirección del flujo del aire comprimido.

En los principios de la automatización, los elementos rediseñados se mandan manual o mecánicamente. Cuando por necesidades de trabajo se precisaba efectuar el mando a distancia, se utilizan elementos de comando por símbolo neumático (cuervo).

Actualmente, además de los mandos manuales para la actuación de estos elementos, se emplean para el comando procedimientos servo-neumáticos, electro-neumáticos y automáticos que efectúan en su totalidad el tratamiento de la información y de la amplificación de señales.

La gran evolución de la neumática y la hidráulica han hecho, a su vez, evolucionar los procesos para el tratamiento y amplificación de señales, y por tanto, hoy en día se dispone de una gama muy extensa de válvulas y distribuidores que nos permiten elegir el sistema que mejor se adapte a las necesidades.

Hay veces que el comando se realiza manualmente, y otras nos obliga a recurrir a la electricidad (para automatizar) por razones diversas, sobre todo cuando las distancias son importantes y no existen circunstancias adversas.


Las válvulas en términos generales, tienen las siguientes misiones:

Distribuir el fluido
Regular caudal
Regular presión
Las válvulas son elementos que mandan o regulan la puesta en marcha, el paro y la dirección, así como la presión o el caudal del fluido enviado por el compresor o almacenado en un depósito. Ésta es la definición de la norma DIN/ISO 1219 conforme a una recomendación del CETOP (Comité Européen des Transmissions Oléohydrauliques et Pneumatiques).

Según su función las válvulas se subdividen en 5 grupos:

Válvulas de vías o distribuidoras
Válvulas de bloqueo
Válvulas de presión
Válvulas de caudal
Válvulas de cierre
Valvulas de bmx street

http://es.wikipedia.org/wiki/Neum%C3%A1tica







Comparación con otros medios:


Tanto la lógica neumática como la realización de acciones con neumática tiene ventajas y desventajas sobre otros métodos (hidráulica, eléctrica, electrónica). Algunos criterios a seguir para tomar una elección son:


El medio ambiente. Si el medio es inflamable no se recomienda el empleo de equipos eléctricos y tanto la neumática como la hidráulica son una buena opción.
La precisión requerida. La lógica neumática es de todo o nada, por lo que el control es limitado. Si la aplicación requiere gran precisión son mejores otras alternativas electrónicas.
Por otro lado, hay que considerar algunos aspectos particulares de la neumática:

Requiere una fuente de aire comprimido, por lo que se ha de emplear un compresor.
Es una aplicación que no contamina por si misma al medio ambiente (caso hidráulica).
Al ser un fluido compresible absorbe parte de la energía, mucha más que la hidráulica.
La energía neumática se puede almacenar, pudiendo emplearse en caso de fallo eléctrico.




http://es.wikipedia.org/wiki/Neum%C3%A1tica





http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/1/1a/Pneumatica.svg/579px-Pneumatica.svg.png




Circuitos neumáticos:

Circuito de anillo cerrado: Aquel cuyo final de circuito vuelve al origen evitando brincos por fluctuaciones y ofrecen mayor velocidad de recuperación ante las fugas, ya que el flujo llega por dos lados.
Circuito de anillo abierto: Aquel cuya distribución se forma por ramificaciones las cuales no retornan al origen, es más económica esta instalación pero hace trabajar más a los compresores cuando hay mucha demanda o fugas en el sistema.
Estos circuitos a su vez se pueden dividir en cuatro tipos de sub-sistemas neumáticos:

Sistema manual
Sistemas semiautomáticos
Sistemas automáticos
Sistemas lógicos








Experimento con un pájaro en una bomba de aire:
Experimento con un pájaro en una bomba de aire (en su idioma original, An Experiment on a Bird in the Air Pump) es un óleo sobre lienzo de 1768 realizado por el inglés Joseph Wright de Derby, el cual forma parte de una serie de escenas iluminadas con velas compuestas por el mismo durante los años 1760. Es importante señalar que dicha obra se apartó de previas convenciones pictóricas, al escenificar un tema científico de una manera reverente, algo que estaba reservado exclusivamente a obras con connotaciones históricas o religiosas. En esa época, su autor se empecinó con la representación artística tanto de la Revolución Industrial como de los avances científicos realizados durante la Ilustración, lo cual se debe a que realizaba sus creaciones principalmente en su ciudad natal, Derby, la cual era uno de los centros de la Revolución industrial.1 Aunque sus contemporáneos calificaron a sus pinturas como insólitas, su estatus provinciano y temas elegidos hicieron que el estilo nunca fuera amplia mente imitado. El cuadro ha sido propiedad de la National Gallery desde 1863, siendo aún catalogado como una auténtica obra maestra del arte británico.

El lienzo representa a un filósofo natural (precursor del científico moderno) recreando uno de los experimentos con bomba de aire de Robert Boyle, en el que un pájaro se ve privado de oxígeno y es observado por un variado grupo de espectadores; éstos muestran diversas reacciones, pero en la mayor parte de los miembros la curiosidad científica supera a la preocupación por el pájaro. Cabe destacarse que la figura central mira hacia afuera de la pintura como si invitara al espectador a que participe en el acontecimiento.

http://es.wikipedia.org/wiki/Experimento_con_un_p%C3%A1jaro_en_una_bomba_de_aire













http://es.wikipedia.org/wiki/Experimento_con_un_p%C3%A1jaro_en_una_bomba_de_aire#/media/File:An_Experiment_on_a_Bird_in_an_Air_Pump_by_Joseph_Wright_of_Derby,_1768.jpg



 Envac Iberia instalará un sistema de recogida neumática de residuos en Nueva York:


 Envac Iberia se ha adjudicado la instalación de su sistema neumático de recogida de residuos sólidos urbanos en Nueva York, en el proyecto urbanístico "más emblemático" que actualmente se desarrolla en la ciudad, según informó la filial española del grupo sueco del mismo nombre.

   La compañía diseñará y coordinará desde su sede en Madrid la construcción de la instalación que gestionará los residuos del complejo Hudson Yards, actualmente en fase de construcción sobre las vías de la estación de Pensilvania.
   Con este proyecto, Envac Iberia vuelve al mercado norteamericano, donde cuenta desde hace años con dos instalaciones, una en Roosevelt Island, también en la ciudad de los rascacielos, y la otra en el Disney World de Orlando (Florida).

   En un comunicado, Envac Iberia indicó que ya ha construido en España más de sesenta sistemas de recogida neumática de residuos, lo que, según la empresa, convierte al país en el más avanzado del mundo, después de Suecia, en la utilización de esta tecnología que permite gestionar los residuos de forma "ecológica, eficiente y cómoda".